Gustavo Gutiérrez, el más grande del vallenato romántico

26/4/13



Hernán Baquero Bracho
Columnista
Sin lugar a equivocaciones dentro del género del vallenato, Gustavo Gutiérrez Cabello, ha sido el más grande dentro del vallenato romántico del llamado vallenato clásico. Como lo afirma el periodista y biógrafo del maestro Rafael Escalona, Carlos Alberto Atehortúa Gil: “En Gustavo Gutiérrez comienza y muere el vallenato. Es el resumen más positivo de lo que ha sido el autentico folclor en la capital provincial de Macondo. Muy joven para la producción, sorprende a quienes aun se mantienen maravillados por los sones de Escalona. Por sentimientos y delicadezas poéticas, reúne el pensamiento del siempre celebre Jaime Molina. Y llega a su propio yo que evoca al viejo Evaristo, su progenitor, quien hizo de los bellos amaneceres en su tierra el mejor canto, dejando de por sí, enorme herencia artístico folclórica”.

En sus cuarenta y cinco años de la versión del festival de la leyenda vallenata, realiza dicho certamen en honor al gran “Tavo” Gutiérrez, “el flaco de oro”, reconocimiento más que merecido por todo lo que el gran compositor ha aportado al folclor, con sus canciones, entrelazadas en las voces de los más grandes del vallenato, en su transcurrir en bien del festival de la leyenda vallenata. Su moralidad y su transparencia en más de 40 años, en sus actuares, como coequipero del festival y los sentimientos hechos canciones que han enriquecido al folclor y ha traspasado las fronteras patrias desde que Gustavo Gutiérrez Cabello, comenzó a componer de manera prodiga y constante para que el vallenato se posicionara en la cima de la cultura nacional.

Gustavo Gutiérrez Cabello, nació en Valledupar el 12 de septiembre de 1939. Es el tercer hijo de Tiota y Evaristo y sus hermanos José Tobías, Marina y Olguita. Su infancia transcurrió en la planidez de la época pueblerina de Valledupar de casas coloniales, cuando el juego de trompos y vaquitas imaginarias encarnadas en los huesos que quedaban del sancocho casero llenaban las horas de los niños de esa época inmortal. Sus estudios primarios los hizo entre el colegio de La Sagrada Familia y el colegio Nariño. Inició el bachillerato en el José Celestino Mutis, de Bogotá, en 1962. En esa frontera bachillerato – estudios universitarios se dedicó más bien al arte musical que a la postre habría de ser su verdadera vocación.

Así, en septiembre 5 de 1963, compuso su primera canción, “Suspiros del alma”, a la que han seguido a través del tiempo otros paseos, sones, merengues vallenatos, una poesía y una cumbia hasta completar más de 150 obras que inmortalizan al gran “Tavo” Gutiérrez. Con Marena Baleta tiene un hijo: Gustavo José, a quien le compuso aquel famoso paseo en agosto de 1988, cuando su hijo tenía nueve años de edad: “Mi niño se creció”. En 1970 ingresó a la escuela superior de administración de negocios,  en Bogotá, obteniendo el grado de Administrador de Empresas el 15 de diciembre de 1973.

Desde sus inicios en 1968, Gustavo Gutiérrez Cabello, ha estado vinculado al festival de la leyenda vallenata, bien como jurado, concursante o miembro de la junta organizadora. De 1975 a 1978 el festival vallenato estuvo a su cargo en su calidad de director de la desaparecida oficina departamental de turismo. Y, desde la creación de la fundación festival de la leyenda vallenata, en 1986, en su primer vicepresidente.

Ha participado dos veces en el festival, en el concurso de la canción inédita, resultando ganador. En 1969 con el paseo “Rumores de viejas voces”, y en 1982 con “paisaje de sol”, también en el ritmo de paseo. Gustavo Gutiérrez Canta… en Valledupar… cuando sale el sol… es la nota que se escucha de patio en patio… de palo en palo… de cañaguate en cañaguate… y de corazón en corazón. Y  la que se escuchará en la 45 versión del festival vallenato, porque es un homenaje al gran flaco de oro… fue algo que aconteció/allá en Valledupar/se escucha un lamento triste… con su acordeón llorando aquí y allá.


EL TRASEGAR DE GUSTAVO GUTIERREZ CABELLO

La vida inmarcesible por así describirla del gran compositor vallenato, uno de los grandes poetas que ha convertido todas esas poesías en melodías, Gustavo Gutiérrez Cabello, ha tenido un trasegar exitoso y lleno de tantas alegrías pero también de tantas congojas cuando su corazón melancólico no pudo cimentar un amor verdadero y de ahí que muchas de sus canciones son una alegoría a un Gustavo Gutiérrez triste que llora al amor, el cual le ha sido esquivo.

En este trasegar son muchos los periodistas que han escrito sobre su magia, sobre sus confidencias sobre su guitarra de oro, porque como él mimo lo afirma, él se inspiró donde nace el  sol. David Sánchez Juliao, escribía en El Espectador el 23 de abril de 1975: “un vallenato lento, sopesado, descansado, casi “cómodo”, como relleno de algodón, que se regodea en la no esencia campesina y que viene a ser el fiel reflejo de la escala de valores de la clase media provinciana (tomando la expresión en el mejor de los sentidos): la nostalgia por la tierra natal, la parranda y los amigos, la añoranza, las mujeres bonitas, las riñas de gallo, el paisajismo efímero e intranscendente, el desamor y el despecho. Su concepto del amor es, tiene que ser, diferente al de Alejo Duran, o al de un Enrique Díaz “machetero de la región de ayapel”, como dice Rúgero Suarez en “el pobre hacendado”. Sus valores, en resumen, son otros. Y su vallenato, es otro. Pero ese otro vallenato, repito, no está exento de belleza, de una gran esencia expresiva y de un gran sabor a tierra propia”.

De igual manera el ex presidente Alfonso López Michelsen expresaba: “Gustavo Gutiérrez es, después de chema Ramos, en la generación anterior, la persona que más sabe de música. Lo de Gutiérrez es una cosa más elaborada y de mucho más acceso a cualquier público en cualquier parte del mundo. La de Gustavo Gutiérrez es una letra igual a los boleros latinoamericanos”. De igual manera en su columna libre Hernando Giraldo, en el diario El Espectador expresaba en el año de 1969: “Gustavo Gutiérrez es el romántico, el indagador y el cantor de la vida intima de sus coterráneos. Su despedida a Pedro Castro es de lo más hermoso y conmovedor que he podido escuchar” y continua “por ahí esta alegrando a la gente el famoso “concierto vallenato” de Gustavo Gutiérrez. Este joven es tan fantasioso que resolvió empacar una música tan alegre como la vallenata nada menos que en romanticismo. Gustavo Gutiérrez con Rafael Escalona, con Alejo Duran, con Pedro García, forma la trinidad cuadrada de la vallenatologia”.

Y su inseparable amiga en la fundación de la leyenda vallenata Consuelo Araujonoguera, en su columna escribía para El Espectador en el año de 1982: “Tavo Gutiérrez, ese que un buen día a comienzos de los años sesenta cogió el vallenato y le pegó primero un empujoncito, después de un sacudón y acabó apercollandolo fuertemente en los lazos de un romanticismo decadente con olor a violetas secas y entre maripositas que salen a pasear. Ese que sacó la música vallenata de las jocosas situaciones de las anécdotas y sucesos del más puro costumbrismo par aponerla a sonar a los acordes de las pasiones y de las penas del alma con toda la trillada poesía de los lugares comunes y las comunes ocurrencias del amor. Ese de figura quijotesca y pañuelo al cuello de temperamento nervioso y voz de tenor… acaba de ponerle música a una biografía y le resultó uno de sus mejores cantos. ¡Cuánta belleza y cuanta carga vital llevan sus estrofas! José Jorge se llama el hombre a quien “Tavo” (tal vez para buscarle un símbolo a su modestia) le dedica este poema. Bien habría podido llamarse Gustavo Gutiérrez como su autor o Huges Martínez o Pedro Pérez porque ahí envuelta en la piel morena del protagonista y bajo las notas de esa melodía está la síntesis exacta de la estirpe de los mejores parranderos – con todo cuanto de bueno, noble y hermoso tiene esta palabra – que en Valledupar han sido”.


Y la misma inmortal heroína, nuestra “cacica” vallenata en su “carta vallenata” que era su columna en el diario El Espectador, en el año de 1982, también dejó sentado: “me dejé llevar por ese deleite único (solo comprendido bien por quienes como yo tenemos el privilegio de amarlos tanto) que produce la degustación letra a letra, palabra tras palabra, compás sobre compás y melodía de un canto vallenato bien concebido y bien parido. Un canto hecho con esos pedazos del alma que los compositores de verdad van dejando regados sobre las páginas en que vuelcan su tremenda inspiración.

Paisaje de Sol me agarró y se me metió por esos vericuetos íntimos que conducen a lo más recóndito y firme del territorio anímico donde el ser humano tiene y guarda y defiende lo mejor de sí mismo y de su razón de ser: la tierra, la música, la gente, los recuerdos… Sus versos tiene algo de la ternura recóndita y la rima del gran Federico y la fuerza desatada y el brío impetuoso de Barba Jacob. Esa – sentí yo cuando la escuchaba – es la letra y la música que yo hubiera deseado poder escribir si hubiera sido compositora. Esa inspiración que yo hubiera querido tener si me hubiese sido dado el don divino de la poesía. Esos son los versos que yo quería cantarle a Valledupar desde siempre. Ese es el Paisaje de Sol de mi pueblo. ¡Esa es mi tierra!”. Para que más si en la historia del vallenato viene acompasada a la vida y obra musical del flaco de oro, Gustavo Gutiérrez Cabello, a quien la fundación del festival de la leyenda vallenata le rinde homenaje en su 46 versión.  

CINCUENTA AÑOS DE CANCIONES DE UN POETA VALLENATO

Este año, el mejor cantautor romántico de todos los tiempos, Gustavo Gutiérrez Cabello, cumple Cincuenta años de vida artística de lo que ha sido un poeta Vallenato en el folclor Colombiano. En 1964 Pacho Galán lo invitó a grabar el L.P. “Fiesta con Pacho Galán y sus sabaneros”, en el que Gustavo canta dos de sus primeras canciones: Morenita y Suspiros del Alma. En 1965 tocó La Concertina en el L.P. Ensueños y más cantos vallenatos. Bovea, Fernández y Fontanilla interpretan los cantos Vallenatos de Gustavo Gutiérrez Cabello. En 1969, en Orbe, grabó el L.P. Confidencia. Concierto Vallenato. Volumen 4. En 1974 hizo el L.P. Gustavo Gutiérrez canta sus canciones y las de Freddy Molina. En 1976, Alfredo Gutiérrez, en su calidad de Director Artístico, lo invitó a ser el cantante del L.P. Los Revolucionarios con Gustavo Gutiérrez. En 1977 hizo el L.P. Mírame. Gustavo Gutiérrez, El Vallenato Romántico. En 1979, el L.P. El Poeta Vallenato Gustavo Gutiérrez con su Concertina. En 1980, tocando Acordeón, grabó el L.P. Leo Dan Vallenato. En 1981 apareció el L.P. Un Señor Vallenato. Gustavo Gutiérrez, El Vallenato Romántico.

Luego hizo, con Alberto Fernández, un álbum doble llamado “Más Cosas de Escalona”. Alberto Fernández y el Acordeón de Gustavo Gutiérrez. En 1988 cantó para el L.P. El Binomio de Oro presenta Gustavo Gutiérrez, el Poeta Vallenato.

El poemario del Flaco de Oro es inmenso. Poemario al que le ha colocado melodías y se han convertido en éxitos en cincuenta años de vida artística. Inició con “Suspiros del Alma”, un paseo que hizo en septiembre 5 de 1963; luego fue “La Espina”, otro paseo compuesto en el año 1963. Luego viene “Confidencia” en el mismo año; “Morenita” otro paseo de ese inolvidable octubre de 1963. Luego irrumpe en el año 1964 con un paseo “Cecilia”, compuesto en Enero, luego dos Merengues, uno en Marzo “Siempre Presente” y en Diciembre “Malvina”.

En el año de 1965 continua generando canciones que son los poemas Vallenatos que han inmortalizado a Gustavo Gutiérrez Cabello: “Ensueño”, un paseo inspirado en Enero 25, “Valledupar Tierra Mía” otro paseo que hizo en Mayo, “Lamento Provinciano” un son lamento,  “Recuerdos de Toba”, otro paseo y “Si yo me Caso” también en ritmo de paseo, todos hechos en ese mes inspirador de Mayo. En 1966, compone un paseo “Recuerdos de Ti” inspirado en el mes de Febrero y “Mariposita” un bolero que hizo en Marzo de ese mismo año.

Luego viene el año de 1967, donde continua dando lo mejor de sí para la música Vallenata: “Rumores de Viejas Voces” paseo compuesto en Abril 25; “Adiós a Pedro Castro”, son lamento, compuesto en Marzo 5; “Leonor del Cesar” en ritmo de paseo y “Mi Juventud”, también paseo que hizo en Diciembre 15. En 1968, trajo la poesía que compuso en Noviembre 7: “Ángeles… Ángeles Míos”. En el año de 1969, compone una balada “Canción para Ti” de su cosecha del mes de Marzo y “Adiós Cariñito” un merengue.

En el año de 1970 inicia en Enero 26 con el paseo “Mi novia Juvenil”, luego otro paseo que compuso en Junio 20 que fue éxito Nacional “El Niño de La Calle”, luego el son de Julio 10 “El Regalito” y finaliza este inolvidable año con el paseo “Se fue muy Lejos”. Luego irrumpe en el año de 1971 con tres paseos: “Por El Mismo Camino”, “Delirio”,  y aquella canción que tanto sonó: “Conquista Fácil”.

El año 1972 también fue productivo: el paseo “El Silencio de Freddy Molina”, El Merengue “Al Otro lado del Rio”, una de sus canciones inmortales en ritmo de Merengue “No hay Dolor en Mi” y otra que no se olvida en ritmo de paseo “Mis Amigos Me Recordaran”. El año 1974 también fue de una producción fenomenal: “La Gaviota”, “Por un Capricho”, “El Jueguito”, “Algo entre los Dos” y “La Provinciana”, todos en ritmo de paseo. 1975 Gustavo Gutiérrez continúa deleitándonos con sus composiciones: “Sencilla y Cariñosa”, “Camino Agreste”, “Por Eso Canto” y “Pueblo Oscuro”, todas también en ritmo de paseo.

El año de 1976 también fue muy productivo para el poeta: “Fuego de Amor”, “Llegó un Amor”, “Solo Tu”, “Llegaste a Tiempo”, “Fracaso Algodonero”, “Oye Amigo Mío” y “El Rico no dice Ná”, producción que él hizo en ritmo de paseo, para ese año inolvidable.

Y continúan los años y las producciones del Gran Gustavo Gutiérrez continua en la cúspide hasta el día de hoy: “Nochecita Mía”, “Largo Verano”, “Sequia”, “El Valle y El Pintor”, “ Arbolito Viejo”, “Tanto que te Canto”, “No podrás Olvidarme”, “Así fue mi Querer”, “Camino Largo”, “Ay ay ay”, “Corazón Martirizado”, “Lloraré”, “ De tanto Verte”, “ Aquella Tarde”, “Viejos Anhelos”, “Dejé que se fuera”, “ Rocío de La Mañana”, “El Hombre de la Piel Morena”, “Paisaje de Sol”, “Vivo Contento”, “ ¡Ay Mi Vida!”, “ La Fuerza de Cariño”, “Calma mi Melancolía”, “Mil Razones”, “Te Regalo mis Canciones”, “Se te nota en la Mirada”, “ Amores que van y vienen”, “ Yo no sé pedir Perdón”, “Estoy Enamorado”, “Mi nostalgia eres tú”, “ Alma Herida”, “ Parrandas Inolvidables”, “El cariño de Mi pueblo”, “Como pudo Terminar”, “Sin medir Distancias”, “Si te vas te Olvido”, “Aquella Guitarra”, “Recuérdame”, “ Mañana sale el Sol”, “ Mi fiel Amiga”, “Nadie como tú”, “ Mi niño se Creció”, entre tantas canciones que han hecho de Gustavo Gutiérrez Cabello el mejor compositor libra por libra en el vallenato Romántico de nuestra gesta cultural y de nuestra tierra provinciana.

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