Mostrando las entradas con la etiqueta Enrique William Cuadrado Olivella. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Enrique William Cuadrado Olivella. Mostrar todas las entradas

“Sin Fronteras”

18/10/13 0 comentarios ¡Deja tu comentario aquí!


Enrique William Cuadrado Olivella – Columnista. Escuchándolo una y otra vez, el repertorio que contiene el más reciente promocional de nuestro querido artista hermano e hijo de la Villanueva mía, la Villanueva entrañable de siempre, y Cafetalero por supuesto, me doy cuenta y me convenzo cada vez más que el vientre prodigioso de nuestro terruño no tiene límites al imprimirle esa sabia de la que están hechas las mujeres y hombres Villanueveros que los hacen tan dotados de talento musical, si, hablo del Gran Jorgito Celedón, ese niño que se crió en la calle 72 motilando gallos en el sardinel, rodeado de el ambiente sazonado de nuestro pueblo, en el seno de una gran familia de personajes hambrientos intelectualmente dispuestos a devorar cualquier conocimiento para enriquecer su bagaje cultural y a los que nadie le puso la pata nunca en el tema, o que alguien me diga ¿quién declamó con tanta y fervorosa pasión un poema de pablo Neruda, que el viejo Luis Celedón?, ¿o quién investigó más de la cultura musical mexicana mejor que Pinde y Pedro Celedón? ¿o quien compuso un vallenato con tanta carga social pero, disfrazada en la suave seda de un gran poeta como lo hizo Daniel Celedón en “La lavandera”?, y mejor dejar hasta ahí, era solo por nombrar algunos; Ese niño es el que hoy nos hace hinchar el pecho cuando lo vemos recibiendo Grammys, o en un escenario con más de 14.000 personas coreando sus éxitos, y nos hace pensar a cada momento lo orgulloso que nos sentimos de ser Villanuevero.

Hoy presenta Jorge lo que  seguro sentará un precedente en la evolución del mercado de la música Vallenata con “SIN FRONTERAS”,  y me impresiona ver como hace suyo cualquier obra de este exitoso repertorio internacional independiente de cual genero sea, lo vemos como se codea cómodamente con artistas como Noel Schajris, Natalia Jiménez, Franco de vita, entre otros, logrando un producto que en el mundo dará de que hablar, y sin duda Jorge con esto en su carrera musical da un salto cual Caterine Ibargüen peleándose  la medalla de oro en los olímpicos, y lo catapulta a fijarse en el mercado internacional el cual ya estaba trochado por varios artistas que nos abrieron la puerta para llegar allá, pero es la labor del cafetalero dar el siguiente paso del posicionamiento y mantenerse, lo que lograra sin duda alguna con este gran trabajo musical, que marcara un hito en la evolución también de la calidad con la que se está realizando nuestro querido vallenato provinciano, en el momento que todos estos artistas de la talla de Marco Antonio Solis, aceptan la solicitud de grabar junto a nuestro paisano sus éxitos al son del nuestro Vallenato.


Esto nace simplemente de la emoción de un Villanuevero que quiere brindarle un homenaje a este artista coterráneo, JORGE CELEDON GUERRA.

Sueño Despierto

24/11/11 1 comentarios ¡Deja tu comentario aquí!



La ansiedad me embarga, el deseo apremiante y ardoroso de escribir invade mi mente, la bendita propaganda que comienza en Olimpica estéreo anunciando desde septiembre que ya viene Diciembre me obligan a evocar nuevamente como en todos los años mi terruño amado, mi Villanueva, entonces llegan a mi mente como nubes viajeras los recuerdos, imágenes, retratos, un fresco sabroso proveniente de la sierra, y una brisa seca y suave propio de las vísperas decembrinas que aunque pasadas por agua aquí en esta gran ciudad y aquí encerrado en estas cuatro paredes en frente de un computador obligado por mis compromisos laborales me invitan a pensar que me estoy enloqueciendo por que escucho los pencazos de las fichas de domino contra una mesa y unos gritos emocionados que no sé de donde carajos salen, me asomo a la puerta para confirmar si está fallando mi cordura y ya veo que en la esquina donde Belisa Daza está sentado Juancho Celedon, Libardo López, Cao Mendoza y Alberto Orozco, están haciendo una cruz, ya se de quien eran los gritos, están rodeados de los mirones que suelen estar alrededor de la mesa durante el juego.

“los mirones son de palo” dice Libardo López advirtiendo cualquier soplo de una jugada, de repente siento la intuición de que alguna mirada está dirigida hacia mí, volteo hacia la derecha y ya veo que vienen mis mejores amigos que me saludan emotivamente gritándome desde el medio de la calle “vamos pa` donde Beli” ante la ineludible invitación yo ni corto ni perezoso acepto dejándome arrastrar abrazao entre el combo de amigos, allí debajo del palo `e mango en medio de las carcajadas de los jugadores de domino y un vallenato de los Zuleta que incitan ante un día brillante de verano a destapar una cerveza; Alli comienza el desfile de los personajes típicos de Villanueva que se sienten atraídos como imán a hacer la escala para dar el respectivo saludo y seguir su rumbo, también pasan los locos que no pueden faltar personajes prescindibles de la escena Villanuevera.

Entre cuentos charlas y demás pasa un campesino, viene bajando de la sierra con un gajo de guineos verdes al lomo de una mula y como si se tratara de una conexión de red instantánea en cada uno de los cerebros del grupo surge la idea “vamos pal rio”, son las doce, hace calor, compramos el gajo de guineo, y al revisar que faltaba uno de los del combo veo cuando viene con un bulto envuelto con un trapo bajo el brazo, “ya solucione lo de la carne, y vamos a apurarnos que mi abuela debe de estar buscando la gallina y no demora en salir a regañarme”, y ahí vamos emocionados gozando de un sol radiante un día de verano Villanuevero, atravesando el campo de futbol de San Luis, bajo el inclemente calor ya se escucha el bramar del rio y el fresco de los arboles ¡ya vamos llegando¡¡, cuando mi mirada se dirige a la serranía un sonido suave insistente e intenso invade mis oídos, de repente mis amigos desaparecen la sierra se desvanece, desaparece la gallina también, ya no se escucha el rio, ya no estoy en el campo, y me encuentro sentado en mi escritorio, y el teléfono sigue suave pero insistente timbre que timbre, ¡Ahh estoy soñando despierto, carajo hay que trabajar!

Algo dentro de mí me dice: Necesitas vacaciones….

Enrique William Cuadrado OlivellaPara Villanueva mi@

Añoro la “villanueva mí@” de antes

16/8/11 0 comentarios ¡Deja tu comentario aquí!


Mucho gusto, agrado, nostalgia, felicidad y un sin número de sentimientos compilados en un poderoso coctel de emociones, al que ningún Villanuevero puede hacerse el fuerte para evitar sentir ganas de volver a su terruño, eso produjo la primera vez que vi este blog, me pareció un oasis en medio del desierto, un espacio para los Villanueveros desterrados por el afán de un mejor horizonte fuera de nuestro pueblo, en las grandes urbes donde prima la congestión el materialismo el estrés la contaminación la saturación de política por doquier, y todos los males que puede tener las grandes ciudades, muy lejos de ese paisaje de las montañas de la sierra, de ese rio sabroso al que todo Villanuevero acudió cuando pelao’.

Ese ambiente impregnado de las notas de un acordeón que difícilmente se borra de nuestra memoria cual aroma perenne de una rosa cafetalera, tan difícil de describir, no tiene forma , no tiene color, no tiene tamaño, simplemente es el ambiente Villanuevero, la bullaranga que hay entre sus calles, “la pela´era” jugueteando entre ellas, los poetas esbozando al cielo sus canciones, el chiflido de un Poncho Cotes en una esquina entonando una nueva melodía, un dulce de las corrales desvaneciéndose en nuestro paladar con la ayuda del caluroso mediodía de un mes de abril, los personajes de siempre que conforman este paisaje Villanuevero que lo hacen único inigualable y tan necesario de recordar “ofa”, ”morocho”, ”la doctora”, que parecen ser milenarios habitantes de nuestra tierra y que creo ya están inventariados en los anaqueles de la alcaldía.

Todo el escenario se dibuja en nuestra volantona mente cuando leemos detenidamente un relato minucioso y detallado de situaciones cotidianas y que añoramos los que estamos afuera como aquel excelente relato que aun recuerdo de la guerra de bolsitas hecho por los gestores de Villanueva mía, y tantos mas escritos de esta talla que redundan en la capacidad inventiva y fantasiosa que produce el vientre prodigioso de nuestra tierra, somos música, somos humor somos poema, somos sierra, canto, rio, tierra, raza.

Es por eso que añoro la "Villanueva mía" de antes, es por eso que a mi manera de pensar estamos saturando el contenido de esta web de temas que pertenecen más a otro espacio, con todo el respeto de los gestores claro esta y de todos los lectores de esta página, hago esta crítica constructiva apelando a mi derecho de la libre expresión, una sugerencia con mucho aprecio para que esta página siga teniendo el atractivo y la magia que nos hacen revisar casi a diario para ver que novedad o que relato jocoso y autóctono hay para volver a soñar con nuestra tierra.

Si bien es cierto no podemos ser ajenos a nuestra realidad, tampoco podemos ser ajenos a nuestra esencia.

Enrique William Cuadrado O
Para Villanueva mi@

Volver a Villanueva

13/12/09 0 comentarios ¡Deja tu comentario aquí!

Se acerca la navidad, época de paz, reconciliación, reflexión, perdón, de noche de velitas, pesebres, arbolitos, brisas veraniegas, novenas, aguinaldos, de reuniones familiares, abrazos, buena comida, de recordar a nuestros seres queridos que ya no están, de volver a ver viejos amigos, de volver a nuestro pueblo, de parrandas de amanecida, de paseos, de misas de gallo, de arepuelas, de levantarse en su pueblo bien temprano en medio del silencio de la mañana, sentarse en un sardinel todavía agobiado por el frío seco decembrino de la noche anterior, con una buena taza de café, y adorar las mañanas veraniegas de nuestro pueblo, adorar la serranía limpia clara y pura como la gente de por allá, ver como descuelgan por las calles solitarias los campesinos que no fueron víctimas de la parranda de la noche anterior, que se dirigen a sus parcelas.

Ver como asoma el sol tímido intentando vencer el inmenso cielo azul, afanoso por espantar el frío, para dar comienzo formalmente a un nuevo día decembrino, alegre, musical, abordado por vientos alisios y un sol que ya no es tímido mas bien resplandeciente y que nos permite deleitarnos con el imponente y vigilante cerro pintao el que se hace divisar ineludiblemente desde cualquier rincón de nuestro terruño, fiel testigo de la evolución, de tristezas, de alegrías, de nuestro diario vivir, que con ojos imaginarios mira cómo nacen crecen y luego se marcha su gente, unos vuelven, unos nunca regresan y otros aun lo veneramos, como costumbre, como identidad, como parte de nosotros los Villanueveros, no nos preguntamos si alguna vez lloró si alguna vez estuvo orgulloso de su gente, nunca reprocha ni exige gratitud, solamente abnegable con su hermoso paisaje se impone majestuoso para el deleite de todos nosotros.

Sigue el día soleado pero fresco, agradable, llegan las amistades, las visitas, los tíos, los primos, invitaciones, actividades que no le dan cabida a la mal llamada enfermedad del nuevo siglo el “estrés”, pasa el día, llega la tarde con sus colores rojizos que alguna vez inspiraron a compositores de nuestra región para hacerles canción como “Tardes de verano”, una forma única autóctona y muy original en nuestra tierra de expresar sus vivencias, y es que cualquier mortal se inspira viendo como transcurre el ocaso moribundo arropándose suavemente con las mantas del enorme cielo transparente y estrellado en el que nos sumimos muchos envueltos de alegría y muchas veces de interminables parrandas con amigos y así cerrar como broche un nuevo día decembrino mas.

Que más sabroso que volver a nuestro pueblo así tengamos que marchar pronto, cuando el calor sofocante asome, cuando ya no estén los vientos alisios, cuando las nubes grises merodeen por el cielo amenazantes con lluvias, cuando el calendario escolar esté a punto de comenzar y nos den la dolorosa noticia que hay que regresar a esas grandes urbes a cumplir obligaciones que hemos adquirido, necesarias para forjarnos un buen futuro, en donde añoraremos la imagen de nuestro cerro pintao, a nuestros viejos amigos, a las brisas veraniegas a las parrandas de amanecida; y añoraremos también los últimos días de noviembre en los que agoniza el tiempo, donde fallece lentamente el año para volver otra vez a levantarnos en nuestro pueblo bien temprano, en medio del silencio de la mañana, sentarnos en un sardinel todavía agobiado por el frío seco decembrino de la noche anterior, con una buena taza de café, y adorar nuevamente las mañanas veraniegas de nuestro pueblo.

Enrique William Cuadrado Olivella
Villanueva mi@

 
Villanueva mía © 2011 | Designed by RumahDijual, in collaboration with Online Casino, Uncharted 3 and MW3 Forum